En el selecto ambiente del hotel Alvear Icon de Puerto Madero, durante una nueva edición del foro convocado por AmCham, el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, plantó una bandera que resuena con fuerza en las provincias productivas. Frente al círculo rojo empresarial y político, el mandatario le puso un freno al avance de un acuerdo electoral automático entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), advirtiendo que el ajuste fiscal de la Casa Rosada es insuficiente si no va acompañado por un plan concreto de desarrollo regional, infraestructura y empleo.
“Los acuerdos tienen que venir de la mano de para qué nos juntamos. El rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección”, sentenció Torres, fijando una postura firme dentro del universo de aliados al gobierno de Javier Milei.
La factura de las provincias: infraestructura vs. planilla de Excel
El planteo de Torres dejó al descubierto la creciente tensión entre los ejecutivos provinciales y el Palacio de Hacienda. Para el patagónico, el equilibrio fiscal —al que definió como un consenso “pre-ideológico” alcanzado por gran parte del arco político— resulta insostenible en el tiempo sin inversión pública. Las provincias del interior generan los recursos primarios que aportan las divisas del país, pero sufren el recorte de partidas clave, como la retención de los fondos del impuesto a los combustibles destinados al mantenimiento de rutas y logística.
“Podemos tener un marco normativo que garantice seguridad jurídica, pero si no hay calidad institucional ni infraestructura, las conquistas fiscales se pierden”, remarcó. Para el mandatario, la reactivación productiva no se gestiona únicamente “en una planilla de Excel”, sino garantizando las redes viales, energéticas y portuarias que requieren las economías regionales.
Desafío a la Casa Blanca: pragmatismo económico sobre geopolítica
Uno de los puntos más disruptivos de su exposición se dio al abordar la presencia de capitales chinos en la matriz energética y productiva de la Patagonia. En un contrapunto directo con el discurso del embajador estadounidense, Peter Lamelas —quien horas antes exigió excluir a tecnológicas chinas como Huawei—, Torres defendió el pragmatismo comercial de su provincia.
“En la provincia hay empresas polacas, de Asia y chinas también. No es ideológico, es pensar en nuestros beneficios”, aseveró el gobernador.
Con esta definición, Torres ratificó que Chubut priorizará la llegada de inversiones e infraestructura sin importar el origen del capital, privilegiando el valor agregado local por encima del alineamiento geopolítico que promueve Washington.
El mapa electoral y la puerta abierta al centro
De cara al calendario electoral, Torres consideró que la competencia democrática es saludable y no descartó el surgimiento de alternativas de centro que disputen la hegemonía del electorado. En ese sentido, calificó de “premisas falaces” los intentos de obturar candidaturas o armados competitivos por fuera del esquema oficialista.
Consciente del escenario político en su provincia, donde el peronismo busca consolidar la figura del diputado Juan Pablo Luque, el gobernador chubutense dejó en claro que la confluencia con los libertarios no se resolverá por mera conveniencia de cúpula. La condición innegociable será sellar un pacto desarrollista de largo plazo que transforme el ordenamiento contable en crecimiento tangible para el interior del país.