El anuncio por cadena nacional del presidente Javier Milei sobre un paquete de medidas para reforzar el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas generó inmediatas repercusiones en el arco político opositor.
El jefe de Estado confirmó el envío al Congreso de un proyecto para endurecer las sanciones a empresas petroleras que operen sin autorización y ratificó la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, además de rechazar el derecho a la autodeterminación de los habitantes del archipiélago por tratarse de una “población implantada”.
Frente al discurso presidencial, el diputado nacional de Unión por la Patria Juan Grabois celebró la posición asumida por el Ejecutivo sobre el Atlántico Sur. “Bienvenido el cambio de 180 grados de Milei”, expresó el dirigente en sus redes sociales, donde agregó que “aunque sea el peor gobierno del mundo, todo lo que se haga contra el inglés invasor está bien”. En esa línea, el legislador aseguró que el mandatario “pasó de soquete colonizado a recuperar la posición histórica de la Argentina”.
Advertencias por el alineamiento con Estados Unidos
A pesar de respaldar las decisiones vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion y el fin de los argumentos basados en referendos locales, el diputado de Unión por la Patria exigió cautela respecto a la política exterior de la Casa Rosada.
“Como diría Jauretche, la cuestión no es cambiar de collar sino dejar de ser perros”, afirmó Grabois, al tiempo que advirtió sobre el futuro de la infraestructura militar en Ushuaia: “Hay que estar muy atento de que la base de Ushuaia no se la dejen a los yankees y que Milei no vuelva a su pasada postura entreguista”.
Por su parte, el gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Gustavo Melella, se pronunció en consonancia con la necesidad de un frente común. “Hay causas que están por encima de cualquier diferencia política. Malvinas es una de ellas”, sostuvo el mandatario provincial.
Asimismo, valoró la construcción de la base militar al considerar que “fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y nuestra proyección antártica reafirma la importancia estratégica de Tierra del Fuego”, aunque reclamó al Gobierno nacional “una mayor apertura al diálogo y la participación efectiva” de su provincia.