La Justicia federal de Zapala homologó un acuerdo de reparación integral que obliga a un camionero de 58 años a restaurar las formaciones rocosas que vandalizó en el Parque Nacional Nahuel Huapi. El hecho ocurrió en el paraje Valle Encantado, sobre la Ruta Nacional 40, donde el imputado realizó pintadas con aerosol rojo sobre las paredes de piedra.
90 días de plazo: Tiempo estipulado por el juez para la limpieza y restauración técnica del sector afectado.
11 intervenciones extra: Deberá remover otros grafitis relevados sobre el tramo de la Ruta Nacional 237.
Evidencia clave: Un vecino filmó al infractor en el momento exacto en que ignoró las advertencias y pintó la roca.
El dictamen fue impulsado por el fiscal federal Juan Manuel García Barrese y ratificado por el juez de Garantías Ezequiel Andreani. La resolución establece que las tareas de remediación deberán ejecutarse con productos químicos aptos para no dañar las formaciones milenarias ni alterar la composición natural del entorno protegido.
El acuerdo judicial y las exigencias de remediación
El compromiso asumido por el imputado incluye la limpieza directa del grafiti con la leyenda “Ana Gustavo” en el kilómetro 1598 de la Ruta 40. A su vez, para completar la reparación integral del daño ambiental, la Justicia le ordenó intervenir en otras 11 pintadas antrópicas detectadas a la altura del kilómetro 1591 de la Ruta 237.
Una vez concluidos los trabajos dentro del plazo fijado, la Administración de Parques Nacionales (APN) deberá auditar el resultado. El organismo estatal remitirá un informe final a la fiscalía con constancias técnicas y registros fotográficos para certificar el efectivo cumplimiento de las tareas de restauración.
La denuncia y la evidencia del hecho
La causa penal se originó a partir de una presentación efectuada por la Dirección de Asuntos Jurídicos de la APN. El hecho ocurrió el 26 de diciembre de 2025, cuando un testigo presencial filmó al camionero mientras pintaba la piedra en una zona de alto valor paisajístico y ecológico.
El material audiovisual incorporado al expediente demostró que el hombre ignoró los reclamos del vecino que le exigía detener el vandalismo. La prueba resultó determinante para que el Ministerio Público Fiscal avanzara en la imputación y alcanzara el acuerdo de reparación comunitaria.