Pensaron también en los lugares donde empiezan los incendios, que suelen estar lejos de todo. Cada equipo funciona con panel solar y baterías. La versión 2026 se comunica por LoRa, una tecnología que alcanza “varios kilómetros hasta un receptor central”. Hoy la prueban en el laboratorio. El año pasado, una réplica funcional viajó a Córdoba, “midió en tiempo real y transmitió datos a nuestro servidor propio en el colegio, en Buenos Aires”.
Sebastián no exagera lo logrado. “Es un prototipo educativo, no un producto final“, reconoce. Todavía no hay mediciones sostenidas de falsas alarmas, y los sensores son menos precisos que los profesionales. “Ese es el desafío: ver cuánto podemos lograr con componentes accesibles“.
no tenian espectativas y sin embargo lo lograron con
trabajo en equipo
La convocatoria a Zayed llegó por un canal de la Secretaría de Educación. Sebastián inscribió al equipo. “Los chicos me dijeron ‘bueno, bueno, profe, gracias‘, pero no tenían muchas expectativas”, cuenta, y se ríe. “Y de golpe nos encontramos con que somos finalistas“.
Lo presentaron como ya sabían hacerlo, después de tres años de ferias: “Contar el problema, el proceso, qué aprendieron“. Ese recorrido, explica, ayuda mucho “en la redacción, en la oralidad y en cómo vamos a expresar nuestro proyecto”.
Sobre sus rivales es generoso: “Compartir con ellos es un honor“. Lo que distingue a FireNova, dice, es que se construye en la escuela, con componentes baratos y carcasas hechas con impresión 3D, “con la idea de que otras escuelas puedan replicarlo“. El código y los planos serán abiertos. “Nuestra intención es completamente solidaria“.
Placas, cuotas y docentes que ponen de su bolsillo
Los materiales salen de varios lugares: el INET (Instituto Nacional de Educación Tecnológica), que manda fondos “cada vez un poquito menos”, la Fundación Misión Marianista y la cuota. A veces también de los profes. “No te voy a mentir, hay algún profe que aporta alguna cosa. No es lo que queremos, pero hay profes muy entusiastas”, reconoce Pablo.
El rector es ingeniero y prefiere hablar con números: “Objetivamente, los recursos que Nación destina a la educación técnica cada vez son menos, punto”. Lo que pide es previsibilidad para poder planificar “y no estar esperando a que una buena voluntad haga que las cosas se puedan ejecutar en las escuelas”.