Gas butano, fósforo rojo y tóxicos: el combustible detrás del incendio en el Polígono Industrial de Ezeiza

El incendio que devastó varias empresas en Ezeiza comenzó en un depósito con materiales altamente inflamables y sustancias químicas peligrosas. La fiscalía investiga las causas mientras se evalúan pérdidas millonarias y daños ambientalmente riesgosos.

NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, FOTO: MARIANO SANCHEZ/NA
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El reciente incendio que arrasó el Polígono Industrial Spegazzini de Ezeiza, Buenos Aires, habría tenido su origen en un depósito de la empresa Logischem, dedicada al almacenamiento y distribución de productos químicos, donde se encontraron gas butano, fósforo rojo y otras sustancias tóxicas. Este conglomerado de materiales altamente inflamables y peligrosos parece haber complicado enormemente la contención del siniestro y originó una explosión que impactó en varias fábricas colindantes, incrementando la magnitud del desastre.

Las tareas de extinción, lideradas por más de 70 dotaciones de bomberos, junto con personal de Defensa Civil y fuerzas policiales, se prolongaron durante horas hasta lograr el control completo del fuego, aunque aún persisten algunos focos que se espera se extingan de manera natural. La fiscal Florencia Belloc está a cargo de la investigación para determinar si el incendio fue un accidente o resultado de una acción intencional.

Además de los daños materiales, el incendio dejó a más de 20 personas heridas, incluidos casos de intoxicación por inhalación de humo y politraumatismos. Las autoridades sanitarias confirmaron que, afortunadamente, no hay víctimas mortales, pero el impacto en la salud pública y el ambiente preocupa por la liberación de partículas tóxicas producto de la quema de cauchos y otras sustancias químicas.

Roberto Weiss, presidente de la Unión Industrial de Ezeiza, calificó el siniestro como “dantesco” y comentó que las pérdidas económicas son millonarias, afectando a múltiples empresas del polígono, entre ellas Logischem e Iron Mountain, así como a industrias dedicadas a la fabricación de neumáticos, agroquímicos y productos plásticos.

El director de Defensa Civil bonaerense señaló que no se produjo una nube tóxica de alcance poblacional, aunque advirtió sobre posibles riesgos por exposición prolongada a partículas residuales, lo que motivó recomendaciones de cuidados en zonas aledañas.

Este episodio reaviva la preocupación sobre las condiciones y protocolos de seguridad en parques industriales dedicados a la manipulación y almacenamiento de materiales peligrosos, poniendo en foco la necesidad de fortalecer mecanismos de prevención y respuesta ante emergencias químicas.

La investigación continuará aportando detalles sobre el origen y las responsabilidades, mientras el impacto se calcula en términos económicos, laborales y medioambientales, con más de mil trabajadores afectados entre detenciones temporales y pérdidas de fuentes de empleo.

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