EE.UU. e Irán logran “progresos clave” en la negociación nuclear

En medio de un clima definido como “más constructivo”, las delegaciones avanzaron en principios generales bajo la mediación de Omán.

Este martes, la ciudad suiza de Ginebra se convirtió en el escenario de la segunda ronda de negociaciones nucleares indirectas entre Irán y Estados Unidos.

Tras el encuentro, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, se mostró optimista pero cauteloso al declarar que se ha logrado “un buen progreso” y que el diálogo transita un “rumbo positivo”.

Hacia una hoja de ruta común

A diferencia de la primera cita en Mascate a principios de mes, esta sesión permitió sentar bases técnicas más sólidas. Araghchi destacó que la atmósfera fue notablemente superior a la de encuentros previos: “Durante esta ronda de negociaciones mantuvimos discusiones muy serias y la atmósfera fue más constructiva. Logramos alcanzar un acuerdo generalizado sobre una serie de principios clave, que ahora nos guiarán al pasar a la discusión de la esencia de un posible acuerdo”, afirmó el canciller.

No obstante, el diplomático matizó las expectativas de una resolución inmediata, señalando que “esto no significa que Teherán y Washington vayan a llegar pronto a un acuerdo, pero el camino ya se ha iniciado”. Según explicó, el desafío técnico es inmenso: “Cuando se llega a la fase de redactar el texto, el trabajo es difícil”.

Flexibilidad y líneas rojas

La delegación estadounidense, representada por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvo una posición de escucha ante las propuestas de Teherán.

En este sentido, el vicecanciller iraní, Majid Takht-Ravanchi, deslizó una posible concesión técnica al afirmar que la república islámica podría discutir la dilución al 60% del uranio enriquecido como prueba de flexibilidad. Sin embargo, mantuvo la postura histórica de su país al descartar rotundamente el “enriquecimiento cero en suelo iraní”.

El factor militar: Tensión en el Estrecho de Ormuz

Mientras el diálogo avanzaba en Suiza, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) puso en marcha maniobras navales en el Estrecho de Ormuz.

Según la agencia Tasnim, el objetivo es evaluar la preparación de sus unidades ante “posibles escenarios para una respuesta militar mutua ante las amenazas militares y de seguridad en la región”.

Este despliegue subraya la estrategia de doble vía de Teherán: negociar en la mesa diplomática mientras demuestra su capacidad de utilizar las “ventajas geopolíticas” en el golfo Pérsico para presionar a la comunidad internacional.

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