El uso de la luz de giro o de las balizas al detenerse forma parte de las normas básicas de convivencia vial. Sin embargo, en calles y avenidas de todo el país, las maniobras sin señalización continúan siendo una de las conductas más observadas y cuestionadas por quienes circulan.
Con el objetivo de analizar hábitos y percepciones vinculadas a la comunicación y el respeto en la conducción, el Observatorio de CECAITRA —la Cámara del sector vial con presencia en CABA, GBA y distintas provincias argentinas— realizó un sondeo entre conductores.
Ante la consulta sobre la frecuencia con la que el resto utiliza la luz de giro o las balizas al doblar o detenerse, el 55% respondió que solo “a veces”, mientras que el 34% aseguró que “nunca”. De este modo, el 89% de los encuestados considera que las maniobras no son correctamente comunicadas. Apenas un 11% opinó que los demás conductores señalizan siempre o casi siempre.
No obstante, al ser consultados sobre su propio comportamiento, el 65% afirmó que siempre utiliza luz de giro y balizas, mientras que el 20% sostuvo que lo hace casi siempre. Solo un 5% admitió no señalizar nunca sus maniobras.
“Una maniobra que no se comunica correctamente puede generar situaciones de riesgo y derivar en un siniestro vial. La comunicación entre quienes circulan es fundamental para prevenir incidentes y mejorar la convivencia en la vía pública”, explicó Facundo Jaime, vocero del Observatorio Vial de CECAITRA.
El informe también abordó la relación entre conductores y peatones. Allí, el 73,5% consideró que los peatones no son respetados, frente a un 26,5% que opinó lo contrario.
Además, el estudio detectó diferencias marcadas entre localidades bonaerenses. En Tordillo, por ejemplo, el 100% de los encuestados sostuvo que los peatones no son respetados. En cambio, en Rauch, el 75% consideró que sí existe respeto hacia quienes circulan a pie.
“Desde CECAITRA trabajamos para fortalecer la conciencia vial a través de la responsabilidad, el respeto y la atención al conducir. La educación y la reflexión sobre las conductas cotidianas son claves para construir una circulación más segura para todos”, concluyó Jaime.