El estado de Texas inició una acción legal formal contra el gigante del streaming, Netflix, bajo cargos de espionaje y prácticas comerciales engañosas. La demanda, presentada el reciente lunes ante un tribunal del condado de Collin, sostiene que la compañía recolectó y monetizó información privada de adultos y niños, contraviniendo sus propias promesas de privacidad.
Según el fiscal general de Texas, Ken Paxton, la empresa con sede en California habría rastreado hábitos de visualización, preferencias, redes domésticas y uso de aplicaciones.
El documento judicial afirma que Netflix utilizó estos datos para crear perfiles detallados que luego fueron comercializados con empresas de tecnología publicitaria, generando ingresos millonarios de manera ilícita.
Contradicciones en la política de privacidad
El litigio destaca un cambio de postura en la narrativa corporativa de la plataforma. En 2020, el entonces director ejecutivo, Reed Hastings, aseguró públicamente que la empresa no recopilaba datos de los usuarios, intentando distanciarse del modelo de negocio de competidores como Google o Facebook. No obstante, la Fiscalía alega que este compromiso se rompió, especialmente tras la introducción de planes con publicidad en 2022.
La acusación señala que Netflix vendió la idea de ser un refugio frente a la vigilancia de las grandes tecnológicas. Para el estado de Texas, los suscriptores pagaron una cuota mensual bajo la premisa de no ser rastreados, un acuerdo que la empresa habría vulnerado al implementar sistemas de recolección de datos ocultos.