Alonso explicó que la investigación permitió identificar los domicilios donde se refugiaban miembros de dos organizaciones enfrentadas. Según el funcionario, los operativos respondieron a las balaceras ocurridas a fines de abril, que dejaron varios heridos, incluido un civil de 68 años ajeno a los conflictos.
No obstante, el principal objetivo de la causa, un hombre apodado “Gordo Tilín”, no pudo ser localizado durante las requisas y permanece prófugo.
Paralelamente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una saturación policial en 17 barrios populares, entre ellos la Villa 31, Zavaleta y la 1-11-14. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, presenció las tareas en Retiro, donde se clausuraron búnkeres de venta de drogas mediante la construcción de paredes internas para evitar su reapropiación.
En territorio porteño, el procedimiento finalizó con al menos 20 detenidos y el decomiso de dosis de cocaína listas para la comercialización.