Medidas de control en Gauteng
El comisionado de la policía de Gauteng, el teniente general Tommy Mthombeni, anunció la implementación de un plan operativo de tres fases que involucra a más de 13.000 efectivos, entre policías y agentes de tránsito. La estrategia contempla el monitoreo de puntos críticos mediante helicópteros, drones y una red de 33.000 cámaras de vigilancia.
Las autoridades de la provincia aseguraron el abastecimiento de insumos de control de disturbios, como munición de goma, para evitar el desabastecimiento registrado durante los desórdenes públicos de julio de 2021. Mthombeni enfatizó que la exigencia de documentación en la vía pública es una atribución exclusiva del Estado.
Por su parte, el ministro interino de Policía, Firoz Cachalia, detalló que el Gobierno destinó un presupuesto aproximado de 600 millones de rands para las operaciones de contención.
La firma de seguridad privada Fidelity aportará vehículos blindados y personal técnico, mientras que la ministra de Defensa, Angie Motshekga, ratificó la disponibilidad del ejército en caso de desbordamiento.
Repercusiones en la región
Los gobiernos de Ghana, Mozambique, Nigeria y Malaui iniciaron programas de asistencia consular y evacuación para sus ciudadanos. La cancillería de Ghana solicitó formalmente que la problemática sea incorporada en la agenda de discusión de la Unión Africana para evaluar el estatus de los trabajadores migrantes en la región.
Frente a la crisis diplomática, el presidente de la Nación, Cyril Ramaphosa, emitió un mensaje oficial donde condenó el vigilantismo ciudadano y los ataques hacia comercios regentados por extranjeros.
El primer mandatario argumentó que las dificultades económicas de la población no se resolverán mediante la violencia, aunque prometió revisar las políticas de control fronterizo.
Estadísticas oficiales de Sudáfrica de la gestión 2022/23 estiman la presencia de entre 2,4 y 3 millones de inmigrantes en el país. El Ministerio del Interior reportó la deportación de 100.000 personas en los últimos dos años, en un escenario donde el desempleo general supera el treinta por ciento.
Las delegaciones diplomáticas locales continúan las gestiones ante las autoridades correspondientes para garantizar la integridad de las comunidades residentes de cara a las movilizaciones programadas.