Leonardo Peluso – periodista
Después de más de 20 años jugando para la selección nacional, tanto en juveniles como en mayores, con 11 finales disputadas y 6 títulos, con 230 partidos y 141 goles y con una historia que parece el guion de una novela épica, se termina el tiempo de Messi en la selección nacional. El jugador que rompió todas las marcas deja, además de gloria y reconocimiento eterno, una serie de preguntas e interrogantes que solo el paso del tiempo se va a encargar de responder.
¿Hay heredero posible? Más allá de quién use la 10 ante Bolivia este miércoles, con nombres como Nico Paz, Franco Mastantuono, Lo Celso, Mac Allister o Prestianni como candidatos, algo tan simbólico, el gran tema es el liderazgo y la capitanía. Messi, desde hace varios años, construyó una conducción y un modo de comandar al grupo que le dio los éxitos recientes. La pregunta es si todos esos atributos quedarán nuevamente en una sola figura, si habrá una conducción colegiada o si simplemente habrá que esperar. No habrá ninguno igual, pero ese trabajo alguno lo tendrá que hacer.
¿Cómo será la competitividad y el juego de la selección? Otro gran interrogante será saber cómo jugará el equipo y con qué expectativas irá a las competencias. Saber qué objetivos reales tendrá esta selección sin Messi es otra gran incógnita. Si bien la selección tiene jugadores en los mejores equipos del mundo y en las mejores ligas, el sello del juego y la identidad estaban muy ligados a Messi. Sin su figura tan abarcativa, la selección deberá ser un equipo, con todo lo que cuesta armar un equipo en selecciones que juegan poco tiempo seguido. Otro gran desafío.
¿Qué hará Scaloni y todo el cuerpo técnico con su trabajo sin el líder que construyó su proceso? La era Scaloni está ligada en modo siamés a los mejores tiempos de Messi en la selección. No se explica el porqué del acierto de Scaloni sin Messi y su tremenda capacidad de dar vuelta la historia. Scaloni, Aimar, Ayala y Samuel tienen muy en claro que el aval de Messi, con su compromiso total y su lealtad inquebrantable, fueron indispensables. El 10 ya no va a estar y las cosas cambiarán radicalmente. La continuidad de este cuerpo técnico, aún sin definirse, es otra pregunta sin respuesta.