La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) calificó a la firma Malte SRL como una “usina sin capacidad operativa económica y financiera”. La medida surgió tras una investigación que detectó inconsistencias patrimoniales y vínculos directos con el entorno de Pablo Ariel Toviggino, actual tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Según el informe oficial, la compañía exteriorizó bienes por un total de 1,4 millones de dólares en el marco del reciente régimen de regularización patrimonial.
El organismo recaudador determinó que la sociedad funcionó como una estructura apócrifa para facilitar maniobras de evasión y lavado de activos. Entre las anomalías detectadas, los peritos señalaron cambios frecuentes de domicilio fiscal y una multiplicidad de actividades económicas sin relación entre sí.
Además, la empresa registró transferencias recurrentes de vehículos de alta gama y maquinaria agrícola entre firmas del mismo grupo, lo que dificultó la trazabilidad de los fondos.
Estructura mínima y rastro digital
Uno de los datos que más impactó a los investigadores fue la nula correlación entre el volumen de facturación y la capacidad operativa de la firma. Malte SRL registró un solo empleado declarado durante casi todo el período analizado, quien además reside en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que la sede impositiva de la empresa figura en Santiago del Estero.
Paralelamente, la dirección IP utilizada para la emisión de comprobantes electrónicos permitió rastrear conexiones con otras sociedades como Carbello SRL y Servicios Lindor SA.
El informe técnico de la Dirección General Impositiva (DGI) reveló que esa misma dirección IP fue utilizada por familiares directos de Toviggino, incluyendo a sus hijos y su cónyuge.
Esta evidencia digital vinculó al dirigente del fútbol con una estructura que, en 2022, recibió pagos de la AFA por 550 mil dólares para la implementación del sistema VAR y otros 4,8 millones de pesos por la provisión de test de coronavirus.