El debate por el mercado farmacéutico
La principal controversia del debate legislativo giró en torno al Capítulo II del tratado. Este apartado permite que el INPI utilice informes técnicos de oficinas de patentes extranjeras para agilizar las aprobaciones locales.
Asimismo, la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (CILFA) advirtió que este mecanismo facilitaría el “evergreening“, una práctica donde las multinacionales extienden sus monopolios mediante modificaciones menores en medicamentos existentes.
Para destrabar la negociación y asegurar el acompañamiento de bloques dialoguistas, el oficialismo aceptó establecer una reserva sobre dicho capítulo. Esta decisión busca preservar la soberanía del organismo nacional para aplicar criterios propios y proteger el mercado de medicamentos genéricos, evitando encarecimientos en el sistema de salud.
Posturas encontradas en el recinto
Desde la oposición, el bloque de Unión por la Patria rechazó el acuerdo en su totalidad. El diputado Santiago Cafiero cuestionó la urgencia por aprobar tratados de innovación mientras se recortan fondos al sistema científico y universitario nacional.
En contraste, sectores de la Coalición Cívica apoyaron la adhesión general, pero criticaron la reserva del Capítulo II al considerarla una concesión ante las presiones de la industria farmacéutica local.
Debido a que el texto fue modificado respecto a la sanción original de la Cámara Alta, el proyecto volverá al Senado para su revisión definitiva tras ser tratado en la sesión del 20 de mayo. Argentina permanece actualmente como el único miembro del G20 que no forma parte de este convenio internacional.