Consultar con un neurólogo es el primer paso para empezar a controlar la enfermedad y reducir su impacto en la vida diaria.
Consultar con un neurólogo es el primer paso para empezar a controlar la enfermedad y reducir su impacto en la vida diaria.

La migraña es mucho más que un dolor de cabeza, es una enfermedad neurológica que puede provocar dolor intenso, náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al sonido, además de afectar la capacidad para trabajar, estudiar, cuidar a la familia o participar de actividades sociales.
Sin embargo, a pesar de su elevada frecuencia y del impacto que genera en la vida cotidiana, muchas personas siguen sin recibir diagnóstico ni tratamientos adecuados en todo el mundo.
Un análisis internacional publicado recientemente en Current Opinion in Neurology concluyó que los trastornos de dolor de cabeza son la principal causa de discapacidad neurológica en el mundo, según un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
El trabajo también señala que todavía existen muchas dificultades para acceder al diagnóstico, a tratamientos adecuados y a especialistas y, además, advierte que la migraña sigue recibiendo poca atención en los sistemas de salud y no se visibiliza el verdadero impacto que genera.
“En nuestro país observamos una situación similar. Muchas personas conviven durante años con síntomas compatibles con migraña sin recibir un diagnóstico adecuado. Es frecuente que normalicen el dolor, que se automediquen o que consulten recién cuando las crisis comienzan a interferir seriamente con su vida laboral, académica, familiar o social”, explicó María Agustina Hildt , secretaria de la comisión directiva de la Asociación Migrañas y Cefaleas Argentina (AMYCA).
En Argentina, se estima que afecta a cerca de 1 de cada 10 personas, lo que equivale a más de 4 millones y, en 3 de cada 4 casos ocurre en mujeres, especialmente en edad laboral activa, por lo que genera una significativa carga individual, familiar y económica. Las crisis pueden obligar a cancelar reuniones, faltar al trabajo o a clases, postergar compromisos sociales y limitar actividades cotidianas.
“Muchas veces el entorno no comprende la magnitud de lo que atraviesa una persona con migraña. No es un mero dolor de cabeza fuerte. Durante una crisis, algunas personas no pueden concentrarse, trabajar frente a una pantalla, conducir, estudiar o incluso realizar tareas básicas. Esa incomprensión agrega una carga emocional importante a la enfermedad”, agregó Hidt.
Uno de los principales problemas identificados a nivel mundial es la demora en el diagnóstico y el acceso a una atención adecuada. El estudio señala que, incluso en países con sistemas de salud desarrollados, sigue siendo difícil lograr que los pacientes lleguen a tiempo al especialista cuando lo necesitan.
En Latinoamérica, además, muchas personas encuentran dificultades para acceder a especialistas, atravesadas por desigualdades económicas y demoras para consultar por cefaleas.
“El primer paso es consultar. La migraña tiene criterios diagnósticos bien establecidos y hoy contamos con múltiples herramientas terapéuticas para abordarla. Un diagnóstico preciso permite diferenciarla de otros tipos de cefalea, identificar factores desencadenantes y definir estrategias de tratamiento adaptadas a cada paciente”, señaló la Dra. Fiorella Martín Bertuzzi, Presidente de AMYCA.
Los especialistas destacan que no todas las personas con dolor de cabeza tienen migraña y que tampoco todas las migrañas se presentan de la misma manera. Por eso es importante evitar la automedicación y consultar al médico cuando los episodios son recurrentes, limitan las actividades habituales o generan preocupación.
Tanto especialistas como las personas que viven con migraña coinciden en que consultar a tiempo puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida. Como apoyo para quienes buscan orientación, en el sitio www.aliasmigrana.com hay información sobre la enfermedad, un mapa para encontrar instituciones de salud cercanas y materiales descargables para llevar un mejor registro de los síntomas y de cómo la enfermedad impacta en la vida diaria.
“Hoy existen tratamientos agudos para controlar las crisis y también opciones preventivas para personas que presentan episodios frecuentes o muy incapacitantes. Cuanto antes se consulte, mayores son las posibilidades de reducir la carga de la enfermedad y recuperar actividades que muchas veces se abandonan por el dolor”, reconoció la Dra. Martín Bertuzzi.
El informe destaca que, además de mejorar el acceso a la atención médica, también es necesario reducir el estigma asociado a la migraña y aumentar la conciencia de la gente sobre su impacto. La falta de comprensión social y la baja prioridad que históricamente recibió esta enfermedad contribuyen a retrasar las consultas y dificultan la implementación de políticas de salud adecuadas.
Desde AMYCA subrayaron que el tratamiento médico es solo una parte del abordaje; también se requieren entornos más comprensivos en los ámbitos laborales, educativos y sociales.
“Como sociedad necesitamos comenzar a reconocer la intensidad real de la migraña y a valorar el esfuerzo que realizan las personas que conviven con ella para sostener sus tareas cotidianas y responsabilidades cuando atraviesan episodios. Si una persona cancela una actividad, falta al trabajo o necesita aislarse durante una crisis, no lo hace por elección. Comprender que se trata de una enfermedad neurológica ayuda a reducir el estigma y favorece que los pacientes busquen atención médica sin sentirse juzgados”, sostuvo Hildt.
En distintos países, las políticas en los lugares de trabajo y las iniciativas impulsadas por pacientes -como campañas de concientización, espacios más amigables para personas con migraña y programas de educación- mostraron que pueden ayudar a reducir el estigma y mejorar la continuidad de los tratamientos. Cuando estas acciones se sostienen en el tiempo y se articulan con el sistema de salud, pueden mejorar el acceso a la atención y la calidad de vida de los pacientes.
Alejandro Toledo, encarcelado por corrupción a sus 81 años y con un delicado estado de salud, solicitó un indulto humanitario a la presidenta Keiko Fujimori. La decisión final sobre su excarcelación reaviva una histórica rivalidad política en Perú.
La recaudación de julio alcanzó $22,9 billones con una leve suba real del 1,2%, impulsada por el vencimiento extraordinario de Ganancias. Sin embargo, cayeron tributos clave como las retenciones al comercio exterior, las importaciones y las cargas previsionales.
Diversos países de América Latina delegan la seguridad pública en las Fuerzas Armadas para combatir el crimen organizado. Sin embargo, especialistas advierten que esta estrategia genera vulneraciones a los derechos humanos y desvirtúa la función civil de la policía.
El gobernador Hugo Passalacqua renunció al partido de Carlos Rovira, consolidando la ruptura del oficialismo en Misiones. El mandatario proyecta competir con un sello propio en 2027 debido a sus profundas diferencias sobre la relación con el Gobierno nacional.
El sindicalista Facundo Moyano fue aprehendido por la policía en Belgrano tras perseguir en la vía pública a una mujer que salió desnuda de un edificio durante la madrugada. Las autoridades judiciales investigan las causas del altercado.
Claudio “Chiqui” Tapia solicitó acceso a la causa que investiga a Guillermo Tofoni y Foster Gillett por presunto lavado de dinero. La AFA evalúa ser querellante al considerar que las operaciones irregulares con futbolistas perjudicaron sus ingresos económicos.
Pagni analiza cómo Milei y Cristina recurren a la agenda internacional ante sus dificultades locales. Mientras el Presidente replica tácticas de Trump, la expresidenta busca aval en la ONU, al tiempo que Mahiques teje impunidad para la AFA y el Gobierno.
Vicentin solicitó autorización judicial para otorgar un crédito de 4.270 millones al frigorífico Friar y reactivar su cadena cárnica. Esta estrategia busca integrar feedlots y bioetanol, además de expandir la empresa hacia el negocio lácteo mediante la compra de ARSA.