Trump recibió a cuatro soldados estadounidenses caídos en Irán

El presidente estadounidense encabezó el solemne traslado de los militares muertos en Jordania e Irak, defendió la continuidad del conflicto militar con Irán y prometió represalias ante las bajas sufridas en la región.

Trump recibe en Dover a cuatro soldados fallecidos en Oriente Medio. Foto: Web.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump asistió este miércoles a la base aérea de Dover, en Delaware, para encabezar el traslado digno de cuatro militares fallecidos en recientes ataques atribuidos a fuerzas iraníes en Oriente Medio. La repatriación de los restos ocurre en un contexto de creciente tensión política e inflacionaria por el desarrollo del conflicto.

Antes de abordar el avión oficial, el mandatario estadounidense expresó la dificultad personal que representa el acto para su gestión: “Vamos a honrarlos. Para mí es una de las cosas más difíciles de hacer como presidente. Pero hay que hacerlo”. Al referirse a su encuentro con los familiares en duelo, el mandatario añadió: “Lo único que les voy a decir es que los queremos. Queremos a sus hijos. No hay juegos, ni nada por el estilo”.

El ritual solemne rinde homenaje al teniente primero Tyler James Feehan, de 25 años; la soldado raso Isabella Gonzales, de 19; y el sargento Angel S. Rampersad, de 28, fallecidos tras el impacto de un misil contra sus barracones en Jordania. La cuarta víctima, el sargento Michael Emmanuel Swinton, de 30 años, murió en Irak durante la detonación controlada de un dron de ataque.

Ante el cuestionamiento por encuestas que reflejan un amplio rechazo ciudadano al conflicto y un 37% de aprobación a los ataques, el jefe de Estado desestimó las lecturas adversas sobre la opinión pública. “Los estadounidenses no están en contra de la guerra. Acaba de publicarse una encuesta. Los estadounidenses no quieren que suban los precios de la gasolina, pero no están en contra de la guerra. Nadie quiere que Irán tenga un arma nuclear“, afirmó el presidente durante su diálogo con la prensa.

Asimismo, la administración estadounidense endureció su postura y advirtió sobre nuevas acciones en la región tras el colapso de los acuerdos preliminares. “Cada vez que maten a un soldado estadounidense, pagarán por ese asesinato con creces”, declaró el Ejecutivo, asegurando que las fuerzas adversarias están siendo diezmadas en el marco de las operaciones.

Las bajas reportadas elevan a 18 el número de militares estadounidenses fallecidos desde febrero, mientras los costos de la guerra superan los 37.500 millones de dólares para los contribuyentes. La cifra de gastos, sumada al alza en los combustibles, ha generado voces críticas tanto en la bancada demócrata como en legisladores republicanos.

Con las elecciones de mitad de mandato fijadas para noviembre en el horizonte y un escenario internacional movedizo, la gestión de las operaciones bélicas plantea interrogantes sobre el rumbo estratégico de la administración: ¿prevalecerá la presión interna por un cese de las hostilidades o se profundizará la escalada militar en Oriente Medio?

 

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