En el marco de su frenética gira por Nueva York, Javier Milei logró consolidar su alineamiento incondicional con la Casa Blanca. El Presidente mantuvo un encuentro de alto perfil geopolítico con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con quien ratificó la “solidez” de la alianza bilateral enfocada en la seguridad hemisférica y el desarrollo de recursos estratégicos.
La cumbre, de la que también participaron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno, dejó un saldo inmejorable para la delegación nacional. A través de sus redes sociales, Rubio fue categórico respecto a la visión que Washington tiene sobre Buenos Aires: “Nuestro hemisferio es más seguro gracias a nuestra estrecha cooperación en temas de energía, minerales críticos y agricultura”. Según trascendió desde la Cancillería, el diálogo fue calificado de “muy bueno” e incluso hubo espacio para abordar el reclamo diplomático argentino sobre las Islas Malvinas.
El factor Trump y la lista negra del terrorismo
El acercamiento con la cúpula de Estados Unidos tuvo su antesala perfecta horas antes, cuando Milei participó junto a Donald Trump en la sesión extraordinaria del Escudo de las Américas en la sede de la ONU. Este programa republicano, diseñado para desarticular los nexos entre los carteles del narcotráfico, China e Irán, sirvió de escenario para que el líder norteamericano celebrara la gestión libertaria. “Tuvimos una gran victoria en Argentina, y no hace tanto tiempo, dos veces”, lanzó Trump ante sus aliados.
Sin embargo, el foro de seguridad trajo consigo un pedido explícito: Trump exigió a los países miembros que apliquen sanciones contundentes contra 24 organizaciones terroristas internacionales.
Este reclamo impacta de lleno en la política interna argentina. Hasta el momento, el país solo reconoce a 6 de esas 24 agrupaciones en su registro oficial. Tras la cumbre, el Gobierno de Milei ya acelera los trámites interministeriales para declarar formalmente como organizaciones terroristas a las 18 bandas restantes, entre las que figuran pesos pesados del crimen transnacional como el Cártel de Sinaloa, las FARC, la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Primeiro Comando da Capital (PCC).
Lluvia de dólares para el gas argentino
La sintonía política con Estados Unidos se tradujo rápidamente en anuncios económicos de grueso calibre. En paralelo a la agenda de seguridad, se confirmó que el canciller Quirno y el subsecretario de Estado Chris Landau firmarán este miércoles un acuerdo bilateral que inyectará US$ 6.000 millones destinados al proyecto Argentina LNG.
Esta mega iniciativa multinacional, que vincula a YPF con la italiana Eni y XRG de Emiratos Árabes, representa la mayor apuesta del Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) por un total asombroso de US$ 51.000 millones. El financiamiento norteamericano contará con el respaldo directo del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Exim Bank) y de fondos privados.
La jugada de Washington responde a una necesidad geopolítica de urgencia. Frente a la inestabilidad en Medio Oriente, agravada por los ataques en el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo, Estados Unidos busca posicionar a la Argentina, con sus vastas reservas de gas y minerales, como un proveedor energético global confiable y seguro.
Con las inversiones encaminadas y el fuerte respaldo político en el bolsillo, Milei se prepara ahora para su esperado discurso ante la Asamblea General de la ONU, donde el reclamo por Malvinas tomará protagonismo, antes de rendir examen ante el influyente establishment financiero en el histórico Club Económico de Nueva York.