La derrota electoral de La Libertad Avanza en Buenos Aires causó enojo en el PRO. Los dirigentes atribuyen la “paliza” a errores del armado político de los Menem y piden un “volantazo” a Javier Milei para evitar una crisis de gobernabilidad.
La derrota electoral de La Libertad Avanza en Buenos Aires causó enojo en el PRO. Los dirigentes atribuyen la “paliza” a errores del armado político de los Menem y piden un “volantazo” a Javier Milei para evitar una crisis de gobernabilidad.

La contundente derrota de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones de la provincia de Buenos Aires ha generado un clima de frustración y enojo en la cúpula del PRO, el principal aliado político del gobierno de Javier Milei. Ante el revés electoral, el partido que lidera Mauricio Macri aguarda un “volantazo” del presidente para corregir el rumbo de la estrategia política. Los dirigentes del PRO, que impulsaron la alianza, temen que el fracaso en las urnas se convierta en una amenaza para la gobernabilidad, y han señalado que el presidente debe tomar nota de la “paliza” que recibió en el distrito más importante del país.
En el PRO hay un debate abierto sobre las causas de la derrota. Los más críticos atribuyen el fracaso a los errores de la cúpula de LLA, con un especial énfasis en el armado político de Sebastián Pareja y Eduardo “Lule” Menem. La estrategia de los libertarios, de postular a candidatos desconocidos y de no tender puentes con los intendentes del PRO, generó una fragmentación del voto en distritos clave como Junín y San Nicolás. Esto benefició al peronismo, que se hizo con la victoria en la Segunda y en la Cuarta Sección Electoral, dos territorios que le eran adversos desde hacía 20 años.
A pesar del mal resultado, el ala más “acuerdista” del PRO defiende la alianza con los libertarios. Su argumento es que el acuerdo les permitió obtener siete bancas en la Legislatura provincial, lo que representa un 70% de lo que estaba en juego para ellos, y que sin el pacto, el PRO se habría expuesto a una “derrota humillante” y habría sido culpado de dividir el voto de la oposición.
Sin embargo, el resultado de las elecciones ha dejado en evidencia las contradicciones de la alianza. El PRO perdió distritos que gobernaba, como Arrecifes, Campana, Zárate y Lobos, que fueron ganados por el peronismo. Los dirigentes macristas atribuyen estas derrotas a la pérdida de empleo en los cordones industriales, una situación que, según ellos, el gobierno de Milei no ha sabido abordar.
En este contexto de incertidumbre, el PRO espera un gesto de empatía del presidente hacia los sectores más afectados por el ajuste fiscal, como los jubilados y las personas con discapacidad. Un referente del macrismo, de hecho, usó una analogía deportiva para describir la situación: “Esto no es bueno para nosotros [por Pro], pero [Franco] Colapinto rompió el auto en la clasificación; esto no fue la carrera”. El mensaje de Milei, que ratificó la continuidad de su plan económico, no ha logrado calmar a sus aliados, que aguardan una señal de que el presidente está dispuesto a escuchar las críticas y a corregir el rumbo.
A pesar de la derrota, el PRO celebra el triunfo de la intendenta Soledad Martínez en Vicente López, y la victoria de Guillermo Montenegro en la Quinta Sección, que le permitió a LLA obtener tres escaños en el Senado. Martínez, que evitó sumarse a la estética de LLA durante la campaña, celebró su victoria con el logo del PRO, y envió un mensaje a sus aliados: “No se ganan elecciones por una campaña. Se gana cuando se gobierna con resultados concretos, sin discursos ni zaraza”.
La derrota de LLA en la provincia de Buenos Aires expone la falta de experiencia política de la conducción del partido y el fracaso de una estrategia de campaña que apostó por candidatos desconocidos en los distritos clave. El escándalo del caso Spagnuolo y las denuncias por supuestas coimas, además, dañaron la bandera anticorrupción del presidente. El PRO, que ahora se encuentra en una encrucijada, espera que Milei tome nota de la derrota y realice los cambios necesarios para evitar un fracaso similar en las elecciones nacionales de octubre. El futuro de la alianza, y la gobernabilidad del país, pende de un hilo.
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