Investigadores de Estados Unidos y China revelaron que el consumo diario de té reduce significativamente la mortalidad prematura y el riesgo cardiovascular. Un extenso análisis publicado en Beverage Plant Research demuestra que ingerir entre dos y cuatro tazas mejora la salud metabólica y celular, consolidando a esta infusión como un aliado crítico contra enfermedades crónicas.


















