La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó este lunes un testimonio clave que pone la lupa sobre el flujo de dinero en efectivo del funcionario. Matías Tabar, el constructor responsable de las reformas en la propiedad del barrio privado Indio Cuá, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que recibió un total de 245.000 dólares en efectivo por los trabajos realizados.
Tabar se presentó en los tribunales de Comodoro Py con una carpeta de documentación que incluye presupuestos, contratos y el listado de los trabajadores que participaron en la obra del Lote 380. Según el testigo, las tareas de remodelación demandaron entre siete y nueve meses, período durante el cual Adorni además desembolsó otros 13.000 dólares en concepto de alquiler temporal de otra vivienda dentro del mismo country.
Los números de la propiedad en Indio Cuá:
Refacciones: 245.000 dólares pagados en efectivo (según el contratista).
Compra de la casa: Se realizó mediante una hipoteca privada de 100.000 dólares.
Crédito: Interés del 11% anual, gestionado por la escribana Adriana Nechevenko.
Expensas: Aproximadamente 700.000 pesos mensuales, a nombre de la esposa de Adorni.
Ingreso al country: 5.000 dólares de canon inicial.
El foco en las hipotecas privadas
La fiscalía investiga un patrón recurrente en las adquisiciones inmobiliarias del Jefe de Gabinete: la utilización de préstamos otorgados por particulares en lugar de entidades bancarias, seguidos de una rápida escrituración. En el caso de la casa de Exaltación de la Cruz, el préstamo de 100.000 dólares tiene vencimiento en noviembre de este año, y Adorni ya habría cancelado 30.000 dólares del capital.
El fiscal Pollicita busca determinar si estos movimientos de dinero —especialmente el pago de la obra en dólares billete— son compatibles con los ingresos declarados por Adorni ante la Oficina Anticorrupción. Para ello, también solicitó a la administración del country el detalle de quién abona las expensas y cómo se financió el canon de ingreso al club de campo.
Peritaje de comunicaciones
Como parte de la prueba, la Justicia ordenó al contratista la entrega de los mensajes de WhatsApp mantenidos con el funcionario y su esposa, Bettina Angeletti. Estos chats permitirían reconstruir la trastienda de los pagos y las órdenes impartidas durante la “reconstrucción total” de la vivienda, descripta como una propiedad de dos plantas ubicada cerca del hoyo 17 de la cancha de golf.
Adorni, quien en conferencias previas negó cualquier tipo de irregularidad y aseguró que sus bienes están debidamente justificados, enfrenta ahora el desafío de explicar el origen de los fondos para una obra cuyo valor de mercado en efectivo quintuplica sus ingresos anuales como funcionario público.