Este lunes, poco después de las 19 horas, aterrizará en la base aérea de El Palomar el avión de la Fuerza Aérea Argentina que traslada a Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”. El acusado, de nacionalidad peruana, es señalado como uno de los responsables del triple femicidio narco de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, ocurrido en septiembre de 2025.
A diferencia de la mayoría de las extradiciones, que se realizan en vuelos comerciales, el Ministerio de Seguridad de la Nación optó por un operativo con recursos oficiales. Aunque fuentes políticas destacan el simbolismo de la medida, investigadores directos del caso señalaron que se trató de una cuestión de optimización de costos, ya que el vuelo aprovechará para traer a otros tres extraditados desde Perú y Paraguay.
Detalles del traslado de Janzen Valverde:
Origen: Lima, Perú (tras ocho meses de espera por la extradición).
Escalas: Salta (Argentina) y Asunción (Paraguay), para recoger a otros fugitivos.
Custodia: Efectivos de Interpol de la Policía Federal Argentina (PFA).
Destino inmediato: Alcaidía de la PFA en Villa Lugano.
Un crimen que estremeció a Florencio Varela
El caso por el que deberá responder “Pequeño J” es uno de los más sombríos de la historia reciente. Las tres víctimas, adolescentes de entre 15 y 18 años, fueron mutiladas y enterradas en una vivienda de Florencio Varela. El móvil, según la investigación liderada por la Justicia Federal de Morón, fue una venganza narco por un supuesto robo de droga o dinero.
Janzen Valverde fue capturado en Lima tras una fuga que incluyó un paso clandestino por Bolivia. En su huida, dejó evidencias clave en una vivienda de Isidro Casanova: un arma calibre .40 y ropa con manchas de sangre. Mañana martes será indagado por el juez Jorge Rodríguez vía Zoom, acusado de homicidio criminis causa agravado, delito que contempla únicamente la pena de prisión perpetua.
La estructura de la banda y los prófugos
Si bien “Pequeño J” cobró relevancia mediática, los investigadores sostienen que no es el líder de la organización. Por encima de él en la pirámide delictiva aparecen dos prófugos peruanos:
Manuel Valverde Rodríguez: Tío de Janzen, sindicado como organizador.
Alex Ydone Castillo: El presunto dueño de la droga robada que desencadenó la masacre.
La extradición se demoró debido a la centralización del sistema judicial peruano, pero finalmente se concretó este mes. Con su llegada, la justicia busca cerrar el cerco sobre la pata logística de una banda que operaba con una violencia inusitada en el sur del Conurbano bonaerense.