La justicia de Italia dictó una sentencia definitiva que valida la inscripción civil de un niño con tres progenitores legalmente reconocidos: dos padres y una madre. El Tribunal de Apelación de Bari revocó la decisión de un municipio de la región de Apulia que se había negado a registrar la adopción realizada en Alemania, bajo la sospecha de que se trataba de un procedimiento ilegal en territorio italiano.
El menor nació en territorio alemán y fue concebido por vías naturales mediante una relación biológica entre su padre y una mujer que mantiene una relación de amistad de larga data con la familia.
El padre biológico reside en el país germano y contrajo matrimonio igualitario hace más de diez años con un ciudadano de doble nacionalidad italo-alemana. Este último asumió la crianza de la criatura desde su nacimiento y formalizó la adopción homoparental de conformidad con la legislación civil de Alemania, que autoriza el trámite para los cónyuges del mismo sexo.
La controversia administrativa comenzó cuando el padre adoptivo acudió al registro civil de la localidad de Apulia, donde se encuentra empadronado como residente en el extranjero, para homologar el certificado de nacimiento.
Las autoridades locales rechazaron la solicitud inicial al presumir la existencia de una gestación subrogada clandestina. Dicha práctica médica se encuentra tipificada como delito penal por las leyes del actual Gobierno de Italia, circunstancia que motivó la intervención judicial de los afectados.
Los magistrados de la sede judicial de Bari determinaron que el núcleo familiar no incurrió en prácticas ilícitas, debido a que el nacimiento ocurrió de forma natural y la madre conserva el vínculo con su hijo.
Además, la resolución judicial validó un documento de custodia compartida que los tres adultos suscribieron desde el nacimiento del menor. La abogada de la red de derechos civiles Lenford, Pasqua Manfredi, precisó a la agencia de noticias Reuters que la esencia del dictamen radica en que la convivencia y el reparto de responsabilidades entre tres personas no constituye un acto ilegítimo.