Paro universitario: Cuáles son las facultades que no tendrán clases

El cese de tareas afecta a las principales casas de altos estudios, desde la UBA hasta la UTN. Los gremios reclaman un aumento del 55,4% para compensar la inflación.

Este lunes 16 de marzo, el sistema universitario público argentino entra en una fase de parálisis casi total. Las dos federaciones nacionales mayoritarias, Conadu Histórica y Conadu, han convocado a un cese de actividades que se desarrollará en dos grandes bloques: el primero, desde el 16 al 21 de marzo, y el segundo, del 23 al 30. Sin embargo, la situación en la UBA es aún más drástica, donde los docentes votaron un paro por tiempo indeterminado.

Un reclamo con alcance federal

La medida de fuerza no es un evento aislado de la Capital Federal; tiene un alcance nacional que afecta a las instituciones más emblemáticas del país. Entre las casas de altos estudios que confirmaron su adhesión se encuentran la UNC (Córdoba), UNLP (La Plata), UTN (Tecnológica), UNR (Rosario), UNT (Tucumán) y universidades del conurbano como la UNPAZ.

Incluso instituciones con dinámicas específicas se han sumado al reclamo. La UTN informó que sus 30 facultades regionales y el Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico se plegarán a la huelga. Por su parte, en la UNCAUS de Chaco, los docentes confirmaron su participación, aunque inicialmente por una jornada de 24 horas.

El desplome del salario real

El núcleo del conflicto es la asfixia económica. Los gremios denuncian un “atraso significativo” frente a la inflación y exigen la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario N.º 27.795, sancionada el año pasado, que dispone un aumento del 55,4%.

Los datos presentados por los docentes de la UBA son alarmantes: el sueldo real se encuentra en su mínimo histórico, ubicándose un 35,6% por debajo de noviembre de 2023.

Según los informes, los niveles actuales son incluso un 2,7% inferiores a los peores registros del año 2004, lo que marca una regresión de más de dos décadas en el poder de compra de los profesionales de la educación.

La voz del conflicto

Laura Carboni, secretaria general de AGD UBA, fue contundente al describir la realidad cotidiana de los trabajadores frente a la falta de recomposición: “En septiembre tuvimos 4,3% de aumento, contra una inflación acumulada del 14,2% entre octubre y febrero. Cero por ciento de aumento en enero, cero por ciento de aumento en febrero, mientras sube el transporte, los alimentos y los alquileres. No podemos seguir así”.

La dirigente explicó que, desde noviembre de 2023, los docentes “perdieron el equivalente a 11,5 salarios”, lo que en la práctica significa que de cada tres meses trabajados, solo percibieron el pago de dos.

“Necesitamos una medida que le ponga fin a este ataque por parte del Gobierno contra las universidades”, concluyó Carboni, justificando la decisión de ir hacia una huelga por tiempo indeterminado.

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