La Cámara en lo Penal Económico ratificó al juez Diego Amarante al frente de la investigación que involucra a las máximas autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El tribunal descartó el pedido de recusación presentado por la defensa del tesorero, Pablo Toviggino, quien había alegado una supuesta “enemistad manifiesta” del magistrado.
Tras esta resolución, el panorama judicial para los dirigentes se agravó con un nuevo pedido del Ministerio Público Fiscal para incluir montos vinculados a contratos de publicidad.
El fiscal de Cámara, Gabriel Pérez Barberá, solicitó formalmente ampliar el procesamiento de Claudio Tapia, Pablo Toviggino y otros directivos. El planteo busca incorporar 6.679.796.471 de pesos en concepto de patrocinios publicitarios, cifra que representa el 77 % de los fondos de la seguridad social bajo investigación. Según la fiscalía, la AFA funcionó como intermediaria de estos recursos que debían ser remitidos a los clubes, pero que habrían sido retenidos para obtener beneficios financieros.
La controversia por la autorretención
El centro del debate jurídico radica en si la falta de pago de impuestos por publicidad constituye el mismo delito que la retención de aportes salariales. Mientras que el juez de primera instancia había excluido estos montos inicialmente por considerarlos “autorretenciones“, los fiscales Navas Rial y Pérez Barberá sostienen que la ley penal debe alcanzar ambas modalidades. Para la fiscalía, excluir estos importes dejaría sin protección una parte sustancial de los recursos destinados al sistema de seguridad social.
Por su parte, las defensas de los implicados argumentaron que no existió voluntad criminal. Tapia sostuvo ante la justicia que su rol es institucional y ajeno a las áreas técnicas encargadas de los pagos.
Toviggino, en tanto, señaló que la entidad se amparó en planes de alivio fiscal vigentes y que gran parte de la deuda ya fue cancelada. No obstante, el magistrado Amarante calificó la maniobra como un “evidente plan” de depósitos tardíos para capitalizar financieramente los montos no ingresados a término.