El sistema electroenergético de Cuba enfrenta uno de sus momentos más agudos tras el anuncio oficial de la falta total de reservas de diésel y fueloil. Durante las últimas jornadas, residentes de municipios como Playa, Marianao y Diez de Octubre ganaron las calles para reclamar el restablecimiento del servicio eléctrico, en un contexto de temperaturas elevadas y escasez de suministros básicos.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó en comparecencia televisiva que la disponibilidad de generación sufrió una pérdida de 1,500 MW. Atribuyó esta situación al endurecimiento del cerco energético por parte de Estados Unidos, que limitó el suministro desde proveedores tradicionales como Venezuela y México.
En este punto, el funcionario detalló que la red depende actualmente del crudo nacional, gas natural y aportes de energía renovable, aunque estos últimos presentan dificultades de almacenamiento.
Las manifestaciones nocturnas incluyeron cacerolazos, fogatas y el bloqueo de vías con desechos. En barrios como Nuevo Vedado y San Miguel del Padrón, los ciudadanos exigieron soluciones ante la pérdida de alimentos y la imposibilidad de descanso.
Según reportes de agencias internacionales y testimonios de vecinos, en ciertos puntos el servicio fue restituido tras el inicio de las protestas, lo que derivó en la desconcentración de los grupos.