La industria textil argentina atraviesa su peor crisis ante la apertura de importaciones y la caída del consumo. Según relató David Kim a El País, las fábricas operan al 20% de su capacidad mientras cierran pymes y se pierden miles de empleos.
La industria textil argentina atraviesa su peor crisis ante la apertura de importaciones y la caída del consumo. Según relató David Kim a El País, las fábricas operan al 20% de su capacidad mientras cierran pymes y se pierden miles de empleos.
Un informe privado revela que, mientras el IPC anual fue del 31,5%, el costo de los consorcios en CABA escaló un 75%. La falta de previsión en los edificios y el peso de los servicios públicos marcaron la brecha.
Para el ex ministro de Economía la clave para reactivar el mercado interno en 2026 reside en una re-monetización basada exclusivamente en la compra de reservas, abandonando el actual esquema de tasas altas y “carry trade”.
A pesar de la leve baja interanual, el sector celebra uno de los mejores comienzos de año de la última década. Las proyecciones para este año apuntan a las 640.000 unidades.
En todo 2025, la compra de divisas por parte de las personas alcanzó los US$ 35.000 millones, la cifra más alta desde que el Banco Central inició su serie estadística en 2003.
Mientras los alquileres continúan su escalada por encima del índice de precios, el mercado de compraventa muestra signos de estabilidad tras dos años de subas acumuladas.
El termómetro social de los precios muestra una leve tregua, pero se mantiene en niveles elevados. Según el último informe de la Universidad Torcuato Di Tella, los argentinos proyectan una inflación promedio del 31,5% para los próximos 12 meses.
La deuda externa de las empresas locales escaló a u$s116.847 millones tras subir u$s7.300 millones en el tercer trimestre de 2025. El alza respondió principalmente a compromisos comerciales de importadoras y exportadoras de alimentos, sumado a un incremento del financiamiento financiero.
La apertura de importaciones reactivó el ingreso de marcas extranjeras y alimentos básicos, con precios hasta un 30% menores que los locales. El fenómeno incluye récords en compras de carne y productos lácteos, intensificando la competencia con la industria nacional.
Un informe de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) reveló que el último control exhaustivo sobre el uso de combustibles y fondos estatales data de 2021.