Una investigación masiva de la Universidad de Tartu revela que el deseo masculino alcanza su pico en la madurez, desafiando la creencia de la vitalidad juvenil. El estudio, basado en datos de 67.000 adultos, expone cómo el número de hijos afecta de forma opuesta a hombres y mujeres, redefiniendo nuestra comprensión de la intimidad.


















