Una compleja trama financiera que vincula la administración de fondos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) con la compra de un club histórico del ascenso italiano ha generado repercusiones legales y administrativas en tres países. La adquisición del Perugia Calcio, concretada en septiembre de 2024 por el empresario Javier Faroni, es objeto de análisis tras la difusión de pruebas que sugieren el uso de estructuras corporativas para canalizar capitales relacionados con la actividad de la entidad rectora del fútbol argentino.
El proceso de adquisición y las figuras clave
La operación comenzó a gestarse en marzo de 2024 a través de gestiones del financista Juan Martín Molinari, entonces socio de la firma Adcap. Según testimonios y documentos presentados ante la justicia, el comprador final fue Javier Faroni, quien se desempeña como administrador de fondos de la AFA desde 2021 y es titular de la ticketera Deportick.
El traspaso del club se formalizó el 7 de septiembre de 2024 por un valor de 2.050.000 euros, pagaderos en cuotas, a los que se sumaron pasivos estimados en 3 millones de euros. La transacción contó con el asesoramiento de agentes FIFA y se realizó mediante una red de sociedades, entre las que figuran Sports Next Gen Ltd., Beagle Capital Management LLC y SAIA Investments Ltd.
Hallazgos financieros en la justicia de Estados Unidos
La exposición de la ruta del dinero se produjo a través de mecanismos de “discovery” (revelación de prueba) en tribunales estadounidenses, impulsados por litigios comerciales paralelos. La información contable obtenida indica que:
Se registraron 25 transferencias por un total de 5,7 millones de dólares desde la firma TourProdEnter hacia Sports Next Gen Ltd. durante el año 2025.
Se detectaron pagos adicionales a sociedades controlantes del club por montos superiores a los 500.000 dólares.
Como consecuencia directa de estas revelaciones, la firma Adcap decidió apartar a Molinari de su estructura, desvinculándose formalmente de las operaciones realizadas con las sociedades de Faroni.
Impacto deportivo e institucional: Tras la compra, el Perugia realizó una pretemporada sin precedentes en el predio de la AFA en Ezeiza y visitó instalaciones de los principales clubes argentinos, un hecho que profundizó los interrogantes sobre la naturaleza del vínculo comercial entre el club italiano y la dirigencia del fútbol local.
Sanciones y contexto judicial
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) intervino en el caso debido a irregularidades en la acreditación de la solvencia financiera de las firmas involucradas. Esto resultó en una inhabilitación de tres meses y medio para los responsables de la operación por no cumplir con los estándares de transparencia exigidos por el Calcio.
Asimismo, la investigación ha rozado causas de mayor gravedad en Argentina. El gerente deportivo designado por Faroni, el español Hernán García Borras, fue vinculado por informes judiciales con el Deportivo Guadalajara de España, entidad que figura en una causa federal por presunto lavado de activos liderada por la jueza Alicia Vence. Documentos del proceso revelan que García Borras recibió transferencias superiores a los 115.000 dólares desde las mismas firmas utilizadas para la compra del Perugia.
En la actualidad, mientras el club atraviesa una situación deportiva delicada en la Serie C (ocupando el 14° puesto), el proceso administrativo continúa bajo auditoría. El Gobierno nacional, en paralelo, ha designado veedores en la AFA para examinar balances y movimientos financieros que podrían estar conectados con este y otros flujos de capitales hacia el exterior.