La Casa Rosada recibió este viernes una de las mediciones de opinión pública más críticas desde el inicio de la gestión. El informe del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la UBA, basado en 4.711 casos en todo el país, revela que el escándalo por el patrimonio y las obras de Manuel Adorni ha perforado la saturación informativa, alcanzando un nivel de conocimiento social del 97,3%.
Percepción de Gravedad: El 66,5% de los consultados sostiene que los hechos de presunta corrupción son “reales y graves”.
Credibilidad Nula: Siete de cada diez encuestados consideran a Adorni “totalmente culpable” y no creen en sus defensas públicas.
Impacto Político: El 74,9% de la muestra afirma que el episodio perjudica directamente a la administración nacional.
El estudio destaca que el caso no solo desgasta la figura del Jefe de Gabinete, sino que erosiona el activo simbólico más importante de Javier Milei: su narrativa de superioridad moral frente a la política tradicional. Entre los consultados, el 79,9% percibe que el escándalo contradice el discurso “anti-casta” con el que el libertario llegó a la presidencia en 2023.
El pedido masivo de destitución
El consenso social sobre la continuidad del funcionario es marcadamente negativo. Según los datos del OPSA, el 66,6% de los encuestados opina que Milei debería echar a Adorni, mientras que un 58,1% cree que el propio ministro debería presentar su renuncia de forma inmediata. Esta demanda de acción política no se limita a la oposición, sino que empieza a mostrar fisuras dentro de la propia base electoral del oficialismo.
Incluso entre los votantes de La Libertad Avanza, el informe detecta señales de fatiga y contradicción. Un sector relevante del electorado propio reconoce que el “Caso Adorni” afecta la identidad del Gobierno y advierte que podría influir en su apoyo de cara a las elecciones legislativas de 2027. Esta pérdida de confianza sugiere que el episodio ha logrado traspasar la grieta política para convertirse en un cuestionamiento ético transversal.
La comparación con el “Olivos-Gate”
Los analistas de la UBA trazan un paralelismo complejo para la administración actual: el impacto del Caso Adorni podría ser equivalente al que tuvo la “foto de Olivos” para el gobierno de Alberto Fernández durante la pandemia. Ambos sucesos comparten la característica de exponer una contradicción flagrante entre el discurso público y la conducta privada, lo que genera una rápida viralización emocional y un daño sostenido en la legitimidad.
El informe concluye que el episodio corre el riesgo de transformarse en un “leading case” que condense todas las críticas sociales hacia la gestión Milei. Si bien el Presidente ha intentado blindar a su funcionario con gestos de apoyo público, los datos sugieren que la permanencia de Adorni en el cargo podría seguir drenando capital político en un momento donde el ajuste económico ya genera tensiones en la percepción de bienestar de la ciudadanía.