El dólar mantiene la racha alcista al inicio del mes y el mercado mira un nuevo equilibrio cambiario

Tras cerrar junio con su mayor avance mensual del año, el tipo de cambio oficial volvió a subir en el comienzo de julio y alcanzó máximos desde noviembre de 2025. El BCRA interviene para moderar las expectativas de devaluación.

Dólares en alza
Dólares en alza

El dólar oficial comenzó julio con una nueva suba, consolidando el marcado cambio de tendencia que comenzó a observarse con fuerza durante las últimas semanas de junio, luego de un extenso período de relativa estabilidad. En las primeras operaciones del mes, el tipo de cambio mayorista avanzó hasta los $1.489, mientras que la cotización minorista en las pantallas del Banco Nación cerró la jornada en $1.510, ubicando a ambas variantes en sus niveles más altos desde noviembre de 2025.

Esta aceleración del billete se produce inmediatamente después de que junio registrara la mayor suba mensual del año para el dólar oficial, con un incremento cercano al 5%. Este movimiento reabrió con fuerza el debate en la City porteña sobre cuál será la verdadera dinámica cambiaria que predominará durante el segundo semestre del año.

A pesar de la firmeza actual, la expectativa mayoritaria entre los operadores locales sigue siendo la de un ajuste gradual antes que un salto discreto de la divisa. Los contratos de dólar futuro en el mercado local continúan reflejando esta visión de consenso, dado que actualmente descuentan un tipo de cambio mayorista cercano a los $1.655 hacia el mes de diciembre, un valor que se posiciona muy por debajo del techo de la banda cambiaria que se encuentra vigente.

En paralelo, el mercado financiero sigue muy de cerca las señales que emite el Banco Central (BCRA) a través de su participación en los distintos segmentos de la plaza de operaciones. Operadores sostienen que las recientes intervenciones en futuros y la colocación de instrumentos dollar linked buscan moderar las expectativas de devaluación y evitar movimientos bruscos, mientras el Gobierno intenta convalidar un nuevo equilibrio que resulte compatible con el proceso de desaceleración de la inflación.

Desde Adcap Grupo Financiero, el analista Roberto Geretto señaló que la autoridad monetaria habría vuelto a intervenir en el mercado de futuros tras reducir significativamente su posición vendida. Según explicó, esta estrategia, combinada con la venta de bonos soberanos ligados al dólar, apunta a ofrecer cobertura cambiaria y contener la volatilidad. “La clave del éxito para los próximos meses será encontrar un equilibrio justo entre un dólar que no quede demasiado atrasado para permitir acumular reservas internacionales, pero que tampoco se adelante al punto de complicar la desinflación”, advirtió el especialista.

Los analistas de la city coinciden en que este cambio de tendencia responde a una combinación de factores externos y locales. Por un lado, comenzó a reducirse de forma drástica la oferta estacional de divisas tras el fin de la liquidación de la cosecha gruesa del agro, el principal sostén del mercado durante la primera parte del año. A esto se suma el fortalecimiento del dólar a nivel global, impulsado por el tono restrictivo de la Reserva Federal de Estados Unidos, que presiona a las monedas emergentes.

En el plano doméstico, influyó el reacomodamiento de la liquidez en pesos tras las operaciones de absorción que realizó el BCRA en junio. El economista Gustavo Ber estimó que el tipo de cambio podría experimentar otro reacomodamiento, aunque difícilmente vaya mucho más allá de los $1.500 durante julio, en un contexto donde el Palacio de Hacienda buscará mantener un ritmo de depreciación consistente. Con una menor oferta del agro, la evolución de la demanda y la estrategia oficial serán los factores determinantes para definir si se trata de una corrección por atraso relativo o el inicio de una etapa de mayor volatilidad cambiaria.

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