El tablero político de la provincia de Buenos Aires ha comenzado a moverse con antelación. La combinación de la prohibición constitucional para que el gobernador Axel Kicillof busque un tercer mandato y su posicionamiento como figura central del peronismo nacional para las próximas elecciones presidenciales ha generado un vacío de poder en La Plata que los jefes comunales buscan ocupar. Por primera vez en años, el debate sobre el “recambio territorial” ha pasado de las reuniones privadas a los actos públicos y las estrategias de instalación nacional.
Mariel Fernández y el lanzamiento de “Reconquista”
La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, fue la primera en formalizar sus aspiraciones. Referente del Movimiento Evita y vicepresidenta del PJ nacional bajo la conducción de Cristina Kirchner, Fernández presentó a mediados de marzo su línea interna denominada Reconquista. El acto, realizado en la Ciudad de Buenos Aires, funcionó como una muestra de musculatura política al reunir a sectores que habitualmente mantienen tensiones entre sí.
En el lanzamiento estuvieron presentes desde Carlos Bianco (mano derecha de Kicillof) hasta figuras de La Cámpora como Mayra Mendoza y Lucía Cámpora, pasando por intendentes cercanos a Máximo Kirchner e Insaurralde, como Federico Otermín. Según fuentes de su espacio, el objetivo inmediato es “caminar la provincia” para instalar su imagen como una alternativa competitiva que rompa con la tradición de gobernadores con base porteña, una deuda que el peronismo bonaerense arrastra desde la gestión de Eduardo Duhalde.
Jorge Ferraresi y el aval del “kicillofismo”
Casi en paralelo, la figura de Jorge Ferraresi se consolidó como la apuesta de un sector del gabinete provincial. El intendente de Avellaneda, quien ha sido uno de los motores del armado político de Kicillof fuera de la órbita de La Cámpora, recibió el apoyo explícito de Andrés “Cuervo” Larroque. Durante un acto reciente, el ministro de Desarrollo de la Comunidad postuló a Ferraresi como el continuador natural de la gestión actual en territorio bonaerense.
Ferraresi ya planifica su despliegue territorial bajo el sello “Movimiento Derecho al Futuro”. Según trascendió, el jefe comunal iniciará sus recorridas por el interior y el conurbano una vez finalizado el Mundial de Fútbol 2026, buscando consolidar un bloque de intendentes que respalde la proyección de Kicillof a la Casa Rosada y la suya propia a la gobernación.
Nuevos alineamientos y el factor Massa
La disputa no se agota en estos dos nombres. Un reciente encuentro futbolístico en San Vicente, que reunió a intendentes como Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza) y Julián Álvarez (Lanús), sumó un elemento de análisis adicional con la presencia de Sergio Massa. El exministro de Economía apareció como invitado de un espacio que, aunque evita definiciones apresuradas, busca conformar una masa crítica de gestión local.
A este escenario se suman otros dirigentes con peso propio que permanecen en observación, como Gabriel Katopodis y Julio Alak, además de la mencionada Mayra Mendoza. La carrera por el sillón de Dardo Rocha ha quedado oficialmente inaugurada, marcada por la premisa de que, para retener la provincia en 2027, el peronismo deberá resolver primero su conducción territorial en una interna que promete ser de largo aliento